Cómo Analizar el Cabello de tu Cliente

Cómo Analizar el Cabello de tu Cliente

El análisis del cabello es un elemento importante en la consulta del cliente.

 

Siempre explique el procedimiento antes de comenzar un tratamiento; si existe alguna duda sobre el resultado final, se debe informar de esto al cliente. Se recomienda utilizar la tarjeta de registro del cliente para tomar nota de todos los aspectos de una consulta. Puede ser adecuado solicitar al cliente que firme un documento, estableciendo que está de acuerdo con el curso sugerido de acción y que están al tanto de cualquier reserva que usted pueda tener.

 

Los sentidos de la vista, del olfato y del tacto brindan mucha información al estilista preparado. Sin embargo, se necesita de una revisión más directa para confirmar la condición de cortex, la porosidad del cabello, cualquier sensibilidad alérgica a un producto, y la presencia de químicos de tratamientos previos.

 

La Prueba de Porosidad

La porosidad es la medida de la capacidad del cabello para absorber humedad. El cabello dañado (por lo general cargado negativamente) será muy poroso, con una capa de cutícula abierta que expone la corteza interna. El cabello en estas condiciones parecerá apagado y seco, y con tendencia a quebrarse. Cuanto más poroso el cabello, más rápido tendrá efecto el tratamiento, y los tiempos de exposición deben ajustarse en forma acorde.

 

Idealmente, el cabello dañado, muy poroso necesita cortarse antes de ser coloreado o permamentado. A veces la porosidad varía; esto es especialmente común en el cabello largo, con raíces grasas y puntas secas.

 

Con una mano, seleccionar un cabello individual o grupo de cabellos por la punta. Con la otra, deslice el pulgar y el primer dedo hacia abajo por el cabello desde la punta hasta la base. Evalúe cuán áspero o suave es el cabello, utilizando las siguientes pautas para determinar una línea de acción:

 

Suave y vítreo

La cutícula es densa y dura. El cabello con una porosidad pobre puede estar falto de humedad y será resistente al tratamiento.

 

Levemente áspero

Esto suele indicar un cabello normal y saludable.

 

Áspero

Demasiado poroso: el cabello puede haber sido tratado con anterioridad. Utilice un producto de acondicionamiento previo.

 

Muy áspero, quebradizo y seco

Indica un cabello dañado, que puede ser el resultado de un exceso de procesamiento. Utilice un tratamiento para reparar o corte las partes dañadas.

 

La Prueba del Diámetro

El cabello fino será por lo general más propenso a una grasitud excesiva o a una sobrecarga, a la inversa, el cabello grueso puede necesitar de más tiempo para reaccionar a un tratamiento. Evaluar el diámetro del cabello proveerá información útil al decidir sobre un tratamiento de reparación o al agregar color o rizar.

Con experiencia, el sentir el cabello suele ser suficiente, sin embargo está disponible un calibrador que testeará con precisión el diámetro del cabello. Coloque un cabello individual entre los indicadores y lea la escala para determinar el tipo de cabello. Es importante notar que el cabello suele ser oval, o levemente aplanado, por lo que se deben tomar varias lecturas para analizar correctamente el diámetro.

 

La Prueba de Elasticidad

La elasticidad del cabello puede determinar la condición de la corteza; un cabello adecuadamente acondicionado es elástico. Para realizar esta prueba, coja un único cabello entre ambos pulgares e índices y estire el cabello (puede ser necesario desprender el cabello de la cabeza del cliente).

 

El cabello saludable se estirará aproximadamente 1/3 extra de su largo y volverá a su tamaño original. El cabello dañado puede no volver completamente a su tamaño original, mientras que el cabello quebradizo o seco puede quebrarse bajo la presión. Utilice los resultados de este test para determinar si es necesario un tratamiento adicional antes de cualquier otro tratamiento o estilización.

 

La Prueba de la Piel

Antes de utilizar cualquier tratamiento químico en el cabello por primera vez, es esencial realizar una prueba de la piel, ya que en raras ocasiones puede ocurrir una reacción alérgica provocando un enrojecimiento, picazón y ampollas. En particular, los químicos de color que contienen fenilenediaminas (para dyes) y los colores permanentes que contienen peróxido de hidrógeno pueden causar determinada reacción en algunas personas.

 

Limpie una pequeña área de piel sensible (detrás de la oreja, o dentro del codo) con algodón empapado en alcohol.

  • Mezcle una pequeña cantidad del químico a utilizar y aplíquelo
  • Cubra con una tirita
  • Pídale al cliente que no lo retire durante 24 a 48 horas

Si ocurre una reacción adversa dentro de este tiempo, el cliente debe retirar el parche, lavar el área con delicadeza y, de ser necesario, consultar con un médico. No se deberá continuar con el tratamiento bajo ninguna circunstancia. Se recomienda realizar una prueba de piel cada vez que un cliente solicite un tratamiento químico, ya que las reacciones alérgicas pueden desarrollarse a lo largo del tiempo.

 

La Prueba de Incompatibilidad / Prueba de Sales Metálicas

Algunos productos que el cliente puede haber utilizado en su cabello pueden reaccionar adversamente a los químicos utilizados dentro del salón. Estos suelen incluir los restauradores del color del cabello, que dejan un residuo químico de sales metálicas que puede hacer que el cabello se torne verde, humee o se quiebre al combinarse con el peróxido de hidrógeno o similares.

 

A menudo el cliente olvida o no recuerda mencionar la utilización de un producto, y en el contexto de los restauradores del cabello la terminología implica que el cabello está realmente restaurado a su color original, ¡el cual no es obviamente el caso!

 

Si se sospecha la utilización previa de un producto con base química, o si existe una posibilidad de que un tratamiento previo no se ha retirado, utilice la siguiente prueba:

  • Mezcle 40 ml de peróxido de hidrógeno de 20 volúmenes (6%) con 2ml de amoníaco
  • Corte unas pocas muestras del cabello del cliente (asegúrese de que provengan del área sospechosa) y únalas con algodón o cinta adhesiva
  • Coloque las muestras en la solución y déjelas por 30 minutos

Si el cabello ha cambiado de color o si se formaron burbujas, o si la solución está caliente, no proceda con ningún tratamiento del salón que contenga peróxido de hidrógeno.